El self-tape se ha vuelto un paso clave de los castings, sobre todo cuando el reclutador está en otro país. Buena noticia: basta con un teléfono reciente.
1. Primero, la luz. Colócate frente a una ventana, de día. Evita el contraluz y las luces de techo que marcan las ojeras.
2. Un fondo neutro. Una pared lisa, sin objetos ni gente pasando. La mirada debe quedarse en ti.
3. El encuadre adecuado. Salvo indicación contraria, plano medio, teléfono en horizontal, a la altura de los ojos y sobre un soporte estable.
4. Un sonido limpio. Apaga ventiladores y aire acondicionado, cierra las ventanas y acerca el teléfono si la sala tiene eco.
5. Una réplica fuera de cuadro. Pide a alguien que te dé la réplica, un poco al lado del objetivo y en voz más baja que la tuya.
6. Respeta las instrucciones. Duración, escena, presentación al inicio (nombre, estatura, ciudad): el reclutador compara decenas de vídeos.
7. Revisa antes de enviar. Comprueba imagen y sonido, nombra bien el archivo y envíalo antes de la fecha límite.
En CineLinker, los self-tapes son privados: solo los ve el reclutador que los pidió.